El alcanfor y sus propiedades naturales



En la actualidad, se ha limitado mucho su uso debido a la toxicidad del mismo en grandes dosis, sin embargo, es un antiguo componente de los remedios caseros naturales. Investigamos sobre el Alcanfor y sus propiedades curativas.
Si debemos definir al alcanfor químicamente, debemos decir que es una sustancia cristalina cerosa muy fuerte que 
se encuentra en la madera del árbol alcanforero y su composición es C10H16O (fórmula química) y un penetrante olor acre muy persistente en los ambientes.

Originario de Borneo, en Asia, su nombre originario era Gis de Barus (sustancia blanca originaria del puerto de Barus en Sumatra) y actualmente su mayor producción se realiza mediante la síntesis del aceite de trementina.

Como indicamos al comienzo de este artículo, en grandes dósis puede resultar muy tóxico, por lo que se ha limitado su uso en la medicina y las terapias alternativas.

Al ser absorbido rápidamente por la piel crea una sensación de frescura parecida a la que produce el mentol, por lo que son muy conocidos los bálsamos que poseen alcanfor en sus recetas. 

En forma de Gel cumple la función anti-comezón y anestésico local suave.

Muy antiguo es su uso en los placares para ahuyentar a las polillas, que no resisten su fragancia y como antimicrobiano es utilizado en el invierno en las casas, quemando su esencia en pequeños hornos para mantener los ambientes libres de gérmenes.

Fuente: www.otramedicina.com

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