Propiedades del Tomate

Entre las variedades más conocidas en el mercado tenemos el tomate perita o italiano, el tomate redondo, el tomate cherry y el tomate de árbol o sacha tomate.

Mientras más rojo y blando esté el tomate, más maduro y dulce estará. El tomate maduro es adecuado para la cocción mientras que los tonos rosados y verdosos son más ácidos, menos maduros e ideales para las ensaladas.

El tomate es un ingrediente importante en los guisos, ensaladas, sopas y cremas, tanto crudo como cocidos aporta beneficios a nuestra salud y nutrición.

El tomate es un alimento bajo en calorías (20 calorías por cada 100g) adecuado para las personas con sobrepeso u obesidad. Entre sus principales minerales encontramos el fósforo y el potasio este último importante para la contracción muscular, conducción del sistema nervioso, y mantenimiento de agua dentro y fuera de las células por tanto adecuado para los deportistas y personas con afecciones cardiacas.

Entre sus vitaminas, contiene vitamina B, E, es rico en vitamina C que interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes. El contenido de pro vitamina A y carotenoides son de especial interés en el tomate. Gracias a su contenido de licopeno, una forma de vitamina A muy estudiada por su capacidad antioxidante, el tomate es considerado un alimento que favorece la prevención de enfermedades crónicas.

Tanto la vitamina C, E y A hacen del tomate un alimento rico en antioxidantes aportando beneficios en nuestro sistema inmunológico, protegiéndonos frente a la acción nociva de los radicales libres que oxidan nuestras células.

Existen situaciones que aumentan la producción de radicales libres: el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, el estrés, dietas ricas en grasas y la sobre exposición al sol.

Los antioxidantes del tomate nos protegen de los radicales libres que modifican el colesterol malo en la sangre, estos últimos luego forman las placas de grasa en las arterias desencadenando así problemas cardiacos.

Numerosos estudios científicos afirman que consumir habitualmente en la dieta alimentos ricos en licopeno como sandía, salsa de tomate, uva rosada, pomelo rosado etc., contribuye a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, en especial el de próstata, y también de páncreas, pulmón y colon. Además, con 200 gramos de tomate al día se cubren el 80% de las necesidades diarias de vitamina C.

Vale mencionar que el licopeno del tomate cocido es mejor asimilado por nuestro cuerpo que en su forma cruda, sin embargo al estar cocido se pierde buena parte del contenido de vitamina C. Otro dato importante es borrar el mito de prohibir el tomate en pacientes con ácido úrico, el tomate tiene muy pocas purinas (sustancia del alimento que eleva el ácido úrico) por tanto no eleva el ácido úrico en sangre.

Se debe restringir su consumo, sólo si el paciente que son alérgicos a este preciado alimento.

Fuente: unavidaconsalud.blogspot.com

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