El Pomelo y sus propiedades para bajar de peso.


Al pomelo, el mayor en tamaño de las frutas cítricas, también se le conoce con el nombre de toronjo, toronja o pamplemusa.

En ocasiones se confunde el pomelo con el pummelo (Citrus grandis Osbeck), un árbol que proporciona unos frutos muy similares a los pomelos pero de mayor tamaño, incluso de varios kilos. Éstos son frutos excesivamente ácidos y a nivel internacional tienen escaso valor comercial, aunque son muy apreciados en el lejano Oriente. Existe otro árbol, el cidro (Citrus medica L.) a cuyos frutos también se les conocen como toronjos o toronjas en muchos países, lo que puede llevar a confusión.

Variedades de pomelo

Las distintas variedades de pomelo se clasifican según la tonalidad de su pulpa. Las variedades blancas o comunes, son las que tienen la pulpa de color amarillo, y a pesar de ser las más cultivadas cada vez más se ven desplazadas por las variedades pigmentadas. Éstas últimas dan pomelos con la pulpa de tono rosa y rojizo y deben su color al pigmento licopeno. Su popularidad y consumo se ha incrementado en las dos últimas décadas en muchos países. El llamativo color sólo se produce si las temperaturas de cultivo son elevadas.

El pomelo combina la forma de una naranja grande y el color amarillo de un limón, aunque también existen variedades de color verde, semejante a la piel de la lima.

La tonalidad de la pulpa de los pomelos es variada y atractiva y va desde el color amarillo, al rojo, pasando por el anaranjado. El contenido en carotenoides, pigmentos que le confieren el color anaranjado-rojizo, por tanto, será mayor cuanto más oscuro sea el tono de la pulpa, independientemente del color de la piel. Los carotenoides destacan en el campo de la nutrición por su función antioxidante, y consecuentemente, ejercen una acción preventiva en la enfermedad cardiovascular.

El sabor del pomelo desconcierta a mucha gente que lo prueba, que se encuentra con un sabor menos dulce que el de la naranja, menos ácido que el del limón y algo amargo.

Fresco o en zumo

Las posibilidades de tomar el pomelo son dos: fresco, aprovechamos su fibra rica en pectina, que se encuentra principalmente en la capa blanca que hay justo debajo de la piel y entre los gajos; y en zumo, una buena alternativa al de naranja o limón, o combinado con los anteriores.

Por su riqueza en vitamina C, aunque menor que la naranja, resulta un alimento interesante a incluir en la dieta durante los meses invernales. Un zumo elaborado con dos pomelos cubre el 100 por cien de las recomendaciones de esta vitamina, que desempeña funciones tan importantes como favorecer el buen funcionamiento del sistema de defensas. Y en estos días de invierno, mantener en óptimas condiciones el sistema inmunológico para prevenir infecciones y resfriados debe ser una de nuestras prioridades.

El pomelo y las enfermedades cardiovasculares

Diversos estudios epidemiológicos sugieren que una elevada ingesta de frutas, incluido el pomelo, y de verduras contribuyen a reducir el riesgo de padecer enfermedades de corazón.

Los zumos de cítricos, especialmente el zumo de pomelo y de naranja, son fuentes importantes de flavonoides, folato y de vitamina C, por lo que diversos estudios han considerado su papel en la salud cardiovascular:

El efecto beneficioso se debe en parte a componentes fitoquímicos tales como los flavonoides (sustancia antioxidante), que se sabe inhiben la oxidación del llamado" mal colesterol" (LDL-c), reduciéndo de este modo el riesgo de que éste se deposite en la paredes de los vasos sanguíneos.

Por otro lado, la vitamina C y los beta-carotenos presentes en cantidades elevadas en el zumo de pomelo, actúan también como potentes antioxidantes.

Además, el ácido fólico, también reduce los niveles de "homocisteína", un intermediario en el metabolismo proteico, que se sabe está implicado como factor de riesgo en enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, para cuidar nuestra salud no basta con tomar un zumo de pomelo o de naranja al día, debemos seguir las recomendaciones de dieta equilibrada en la que los expertos nos dicen que tomando de 2 a 4 raciones de frutas variadas, y de 3 a 5 raciones de verduras al día, aseguramos la ingesta de todos los nutrientes cardioprotectores mencionados.

Propiedades

1. Rico en vitamina C, betacaroteno y bioflavanoides.
2. Buen protector contra el cáncer.
3. Contiene pequeñas cantidades de BI, B2, B3, B5, B6 y E.
4. Excelente contra los problemas circulatorios.
5. Buen remedio contra las varices.
6. Fortalece los vasos sanguineos.
7. Ideal para prevenir las gripes y resfriados.
8. Reduce el colesterol.

Gran portador de vitamina C, el pomelo, combinados con otros productos mediterráneos y el ejercicio físico, constituyen un aval para mantener la salud y el estado anímico en su punto más álgido. Así de fácil.

Ni pócimas mágicas ni medicamentos cada dos por tres. Si alguien busca la fórmula para llevar una vida saludable y evitar la aparición de graves enfermedades, la respuesta está cerca y no es ningún secreto: un limón y un pomelo diarios en zumo o como condimento... y a vivir.

Ejemplos máximos de la dieta mediterránea, el limón y pomelo son los principales portadores de la vitamina C. Una vitamina que es el mejor escudo contra todo tipo de cánceres. Gracias a esta vitamina se produce colágeno, importante en el crecimiento y reparación de las células de los tejidos, encías, vasos, huesos y dientes, y para la metabolización de las grasas, por lo que se le atribuye el poder de reducir el colesterol.

Además, el principal componente vitamínico del limón y pomelo permite una mejor cicatrización de las heridas, aliviar las encías sangrantes, reducir el efecto de muchas sustancias productoras de alergias, prevenir el resfriado común y, en general, fortalecer todas las defensas del organismo.

Aparte de la vitamina C, el limón y el pomelo portan la B y la E. Son, asimismo, ricos en potasio, magnesio, calcio y fósforo, además de se una fuente de cobre, cinc, hierro y manganeso. Son formidables para reforzar el sistema inmunulógico, ya que intensifican la actividad de los glóbulos blancos.
Son excelentes, asimismo, para aliviar los dolores reumáticos y artríticos, pues sus ácidos son metabolizados en la digestión para producir carbonato potásico.

El pomelo protegen, por si aún fuesen pocos sus efectos positivos, la membrana mucosa que recubre el estómago, además de ser un estimulante para las funciones del páncreas y del hígado.

El único inconveniente es que la vitamina C, su principal componente, se elimina a las tres horas de ingerirla, por lo que, lo mejor, es tomar no uno sino varios pomelos al día.

Pomelo para Adelgazar

Fruta procedente del extremo Oriente, se cría en climas cálidos, de sabor ácido y amargo, por tanto y sólo por su sabor posee propiedades sobre el hígado, vesícula biliar y corazón.

Contiene un 90 por cien de agua, proteínas:0,6, hidratos de carbono: 5,3, fibra: 0,6, contiene 22 kilocalorías por 100 gramos, muy rico en vitamina C , P, B-1, B-2, minerales como calcio, fósforo, potasio, magnesio, azufre, cloro, hierro, cobre, manganeso.

Su consumo se popularizó hace unos años en las dietas para la obesidad, con propiedades diuréticas y depurativas.

Favorece la eliminación de toxinas, activa las funciones renales, digestivas y hepáticas.

Activa las glándulas suprarrenales (muy importantes para mantener un buen nivel de energía).

Es antihemorrágica.

Mejora la prostatitis o inflamación de la próstata.

Ayuda a eliminar los parásitos intestinales, es refrescante.

Estimula la formación adecuada de glóbulos blancos.

Baja la tensión cuando está alta

Indicado en los problemas pulmonares y respiratorios, cuando las defensas están bajas, en las hemorragias o cuando se forman cardenales o hematomas con frecuencia, en intoxicaciones por alimentos, en la artritis, anorexia, en el cansancio, cuando hay dificultad para digerir la comida y en la obesidad.

Consejo: se puede tomar diluido con agua para rebajar su sabor amargo- ácido

Dieta del pomelo

La del pomelo se trata de una dieta de semiayuno, por lo que no se debe prolongar más allá de una semana.

Se trata de consumir, durante tres días de la semana, sólo pomelo, en piezas o zumo. Los cuatro días restantes ha de realizarse una alimentación variada, pero sin excesos ni fritos. Estos días el pomelo se tomará como postre. Están prohibidos el alcohol, el azúcar y las bebidas carbónicas.

Las propiedades saciantes del pomelo encubren la sensación de hambre. Ha de tomarse mucho líquido, ya que el pomelo es muy diurético.

fuente: alimentacion-sana.com.ar

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