Jugoterapia

Quien no consume frutas y verduras se pierde sus importantes acciones en el organismo, como fortalecer, revitalizar, depurar y desintoxicar.

En forma de jugos es una manera diferente de aprovechar sus propiedades, además de que así son posibles combinaciones con grandes resultados; ¡conózcalas!
No son pocas las personas que no integran a su dieta diaria frutas o verduras, pues las encuentran poco atractivas al paladar.
Sin embargo, resultan importante aporte a la salud por sus propiedades (se hablará de ellas más adelante), por lo cual no deben dejarse de consumir, así sea en ensaladas, como parte de algún platillo o bien en forma de jugos (también se les conoce como zumos en algunos países latinoamericanos), los cuales han comprobado ser de rápida y fácil asimilación, además de que no dejan residuos en el intestino, y son ideales ante diversos padecimientos.

En algunos países se ha dado en llamar jugoterapia al hecho de ingerir en forma sistemática jugos de frutas y verduras a fin de prevenir o curar problemas de salud.
Por supuesto, el éxito de las bebidas está en elegir la base líquida de alguna fruta o verdura y saberla combinar con otras en licuadora o extractor sin que se afecten sus sabores y resulten un deleite al retenerlos en la boca durante algunos segundos, mezclándolos con la enzima ptialina, proveniente de las glándulas salivales, para iniciar su digestión.

Importancia
Sobre las cualidades nutrimentales de frutas y verduras debe hacerse notar que contienen compuestos de vital importancia en el ser humano, entre ellos:

Proteínas. Al igual que sus componentes los aminoácidos, participan activamente en funciones como las reacciones físico-químicas en el organismo, en el transporte de elementos a través del mismo y en el óptimo desempeño de las hormonas.

Minerales. Principalmente actúan formando y fortaleciendo las estructuras de sostén del cuerpo, como huesos, dientes, tejidos, así como hormonas, además de que ayudan a eliminar sustancias tóxicas del organismo.

Vitaminas
Indispensables para que el metabolismo, desarrollo y crecimiento del cuerpo sean normales. En mayor proporción se encuentran:
  • A. Se encarga de proteger a la piel, interviene en el proceso de visión y participa en la elaboración de enzimas (sustancias que aportan cambios químicos) en hígado y hormonas sexuales.
  • Complejo B. Colabora en el buen funcionamiento del cerebro, sistema nervioso y circulación sanguínea, además de la regeneración de tejidos, óptimo crecimiento y disminución de la fatiga, entre muchas otras funciones.
  • C. Aumenta las defensas ante ataques de virus y retarda el envejecimiento celular.
  • D. Ayuda a la fijación del calcio, vital para los huesos.
  • E. Alivia la fatiga, protege a las células de los compuestos que las dañan y fortalece a las estructuras de la piel.
  • K. Evita hemorragias.
  • Fibra. Mejora el funcionamiento del aparato digestivo, logrando reducir síntomas de estreñimiento, irritación intestinal y hemorroides, principalmente.

Enzimas. Compuestos indispensables en la transformación y asimilación de alimentos en el proceso de digestión, los cuales actúan igualmente como desintoxicantes, es decir, ayudan al desalojo de toxinas.
Agua. Colabora en las reacciones químicas del cuerpo.
Ahora bien, particularmente de las frutas se puede decir que se clasifican por su sabor en:
Ácidas. Sobre todo los cítricos como naranja, limón, mandarina, toronja.
Agridulces. Fresa, grosella, manzana, pera, durazno, guayaba, ciruela y cereza.
Dulces. Ricas en glucosa (azúcar); higo, uva dulce, plátano.
Secas. Dátiles, pasas y ciruelas pasa.
A su vez, las verduras contienen, además de sus componentes vitamínicos y minerales, clorofila, la cual produce el intercambio entre oxígeno y bióxido de carbono, así como celulosa que ayuda a evitar el estreñimiento.
Afortunadamente casi todas las combinaciones de frutas y verduras u hortalizas frescas son compatibles, con la única excepción de melón y sandía, pues estos últimos deben consumirse preferentemente solos debido a que su proceso de fermentación en el estómago es distinto al del resto de las frutas.
Por otra parte, todos los jugos son nutritivos y la forma más adecuada de tomarlos es una hora antes del desayuno o de 2 a 3 horas después de la comida, nunca junto con los alimentos.
No obstante, lo indicado es consultar a su médico de confianza acerca de la posibilidad de incorporar jugos a la dieta diaria para evitar posibles problemas.

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